Pena de muerte con la silla eléctrica

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Esto ocurría un 26 de
de 1890


El primer ejecutado con la silla eléctrica fue William Kemmler, acusado y hallado culpable de asesinar a su amante con un hacha. El 26 de agosto de 1890 se ejecutó la condena en la prisión de Auburn, Nueva York; según el relato de los cronistas que presenciaron el hecho, entre la primera y la segunda descarga, durante el minuto que tardó en recargarse el generador, se podía oír gemir al reo, quemado y todavía vivo. En poco tiempo, la silla eléctrica se convirtió en el método de ejecución más extendido en Estados Unidos y continuó siéndolo hasta 1950. El condenado era atado a la silla y se le colocaban dos electrodos, uno en la cabeza y otro en la pierna; la electrocución se aplicaba en dos choques de 2.000 voltios con un tiempo intermedio. El primero pretendía dejar al reo inconsciente y romper la resistencia de la piel. El voltaje se reducía en la segunda descarga para evitar que el prisionero se quemase. Aun así, el cuerpo alcanzaba temperaturas que rozaban los 60º C lo que producía graves daños internos. Cuando el proceso finalizaba, un médico debía certificar la muerte. Luego el récord que supusieron las siete personas electrocutadas en Kentucky en julio de 1929, en la mayor electrocución masiva jamás realizada en , su uso comenzó a reducirse. La cámara de gas se impuso como método en la década de 1950, y posteriormente apareció la inyección letal. Los políticos buscaban métodos más prácticos y económicos. A pesar de que muchos estados la eliminaron, varios estados mantienen la silla eléctrica únicamente como una opción a escoger por el reo, como Alabama, Florida, Carolina del Sur, Tenessee o Virginia.


Fuente:TuHistory Latam

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